En nuestra vida, para muchos los días pasan como el viento entre las hojas de los árboles, no se notan ni se sienten. Pero hay días, y días... Un día te das cuenta de que las cosas cambian, la gente cambia, todo cambia. Nunca nada será como el principio, nada tendrá su misma esencia, ni la amistad, ni el amor... nada. Luchas, eso esta claro, no quieres perder el sentimiento del principio, pero a hay veces que se te escapa de las manos.. Una amistad la pierdes como las hojas de otoño, se caen nadie se da cuenta, hasta que ollen su crujido en el suelo, miras a los lados como si no fuera cierto, piensas que es imposible pero es así. Echar de menos una amistad de muchísimos años, pasar de ser un todo a llegar a ser un nada...
Solté tu luz, porque ocultaba la mía. Solté tu pecho, porque oprimía el mio. Solté tus manos, porque apretaban las mías. Solté tus brazos, porque sujetaban los míos. Solté tu voz, porque silenciaba la mía. Solté tu mirada, porque perdía la mía. Solté tu cariño, porque se quedó con el mío. Solté tu tiempo, porque no congeniaba con el mío. Solté tus caricias, porque eran ásperas. Solté de ti, para ser de mí. Solté de mí, para ser tú. Solté para dejar. Soltar para volver a ser, tú. Soltar para volver a ser, yo. Soltando lo que éramos, para volver a ser individual.
Comentarios
Publicar un comentario