Quiero que me beses. Quiero que me abraces, que vengas detrás de mí cada vez que me enfado como una niña pequeña y me susurres al oído que soy la mejor princesa de las pocas que hay en el mundo. Que me digas la suerte que has tenido en encontrarme. Quiero tocar cada milímetro de tu cuerpo y recorrerlo a besos. Apoyarme en tu pecho hasta quedarme dormida. Que me mires y ver en tu mirada algo profundo y verdadero. Que me susurres al oído cada sentimiento que se te pase por la cabeza en ese preciso instante. Que me cuentes hasta lo que has soñado estando dormido. Y que lo que hayas soñado estando dormido sea yo. Quiero que no te vayas nunca. Que formes parte de mi pasado reciente, mi presente y mi futuro. Quiero poder ser feliz a tu lado. Quiero sentirme como una princesa cuando estoy a tu lado. Te quiero a ti. Y es que todo lo que quiero, lo tengo. Te tengo a ti, ¿qué más puedo pedir?
Solté tu luz, porque ocultaba la mía. Solté tu pecho, porque oprimía el mio. Solté tus manos, porque apretaban las mías. Solté tus brazos, porque sujetaban los míos. Solté tu voz, porque silenciaba la mía. Solté tu mirada, porque perdía la mía. Solté tu cariño, porque se quedó con el mío. Solté tu tiempo, porque no congeniaba con el mío. Solté tus caricias, porque eran ásperas. Solté de ti, para ser de mí. Solté de mí, para ser tú. Solté para dejar. Soltar para volver a ser, tú. Soltar para volver a ser, yo. Soltando lo que éramos, para volver a ser individual.

Comentarios
Publicar un comentario