Ahí te quiero ver, sí,
estoy hablando contigo. Sé que no puedes más, que la rutina te agota, que los
cambios te agobian, y que la gente te extresa, la vida te puede. Vale, bien,
sí, esto es un problema, pero... ¿y qué? ¿te vas a quedar quieto viendo como el
mundo pasa? Pues no, te vas a levantar una vez más, y vas a luchar. Pero,
tranquilo, a mi no me tienes que demostrar nada, ni a mi, ni a nadie, te lo
tienes que demostrar tú mismo. Que cuando estás mal, no tienes que quedarte en
casa aislado del mundo, lo que tienes que hacer es plantarle cara a la vida,
que frente a las adversidades hay que crecerse, no esconderte de la realidad.
Esto funciona así, es bien simple: se trata de luchar, y nunca pararse a mirar
atrás, porque si miras atrás, no consigues nada. Nadie va a luchar por ti si no
lo haces tú, aunque eso se tarda tiempo en entender. No estás solo, pero a lo
largo de los años te toca empezar a volar solo, como cuando te quitan los
ruedines de la bicicleta y tienes que mantener el equilibrio para no caerte y
ya no hay nadie que te sujete, sólo depende de ti y de la fuerza que le eches
al momento para no caerte. De eso se compone la vida, de pequeños momentos que
marcan con diferencia nuestro destino. Así que ahora vas a salir ahí fuera y
vas a echarle dos cojones a la vida, ¿entendido? Vas a sonreír hasta que eso
que tienes por sonrisa te estalle las putas mejillas. Y me vas a prometer que
nunca jamás volverás a mirar atrás, que vivirás tu presente como algo
extraordinario y que aprovecharás las oportunidades que te brinde la vida sin
desperdiciar ninguna. Hoy vas a empezar a vivir. Sal ahí fuera, el mundo te
está esperando.
Que difícil, increíblemente difícil vivir con miedo a abrirse, pero así me han hecho. Llevo un año cerrada a sentir, prefiero tocar la superficie sin mirar que hay debajo, y sin que nadie mire quien hay detrás de esta sonrisa con la que todos se quedan, siento que luego se irán, que estoy para ser pasajera, para entretener, nunca para ser. Desde que veo que alguien puede ser capaz de quererme, huyo, me escondo del amor, sin aceptar que realmente lo necesito, corriendo siento que nada me ataca, pero realmente me estoy atacando a mi misma sin razón. Pero como quieren que me pare, si cuando paré los demás no me pasaron el relevo, como quieren que diga lo que una persona me hace sentir si cuando lo hice lo pisotearon, cuando desgaste todo el amor que tenia en una carrera sin premio, cuando ahora se elogia tener sexo pero no compartir amor ¿voy a confiar en este panorama? Y lo más triste, es la impotencia que recorre mis venas, porque me gustaría sentir, me gustaría verme en...
Comentarios
Publicar un comentario