Hace tiempo encontré una pequeña cajita de zapatos donde guardaba todos mis recuerdos. La abrí, y allí encontré varias cosas, algunas de ellas muy interesantes: una entrada a un restraurante a donde fuy de viaje con unos amigos que ahora ni hablo con ellos, miles de cartas escritas para ese amor prohibido.., una foto con todos mis compañeros de instituto… Todos esos momentos que te quedan grabados en la mente y que no se van, ni siquiera con el tiempo, como todo el mundo dice. Cada risa, cada melodía, cada beso, cada palabra una forman ya parte de mi, y si alguno de ellos desapareciera y se fuera para siempre sería como si faltara trocito de mi alma. Pero con el tiempo he aprendido que sin ellos yo no sería nada ni nadie. Y que cada persona pasa a formar parte de tu vida en el momento en el que compartes un recuerdo con ella.
Que difícil, increíblemente difícil vivir con miedo a abrirse, pero así me han hecho. Llevo un año cerrada a sentir, prefiero tocar la superficie sin mirar que hay debajo, y sin que nadie mire quien hay detrás de esta sonrisa con la que todos se quedan, siento que luego se irán, que estoy para ser pasajera, para entretener, nunca para ser. Desde que veo que alguien puede ser capaz de quererme, huyo, me escondo del amor, sin aceptar que realmente lo necesito, corriendo siento que nada me ataca, pero realmente me estoy atacando a mi misma sin razón. Pero como quieren que me pare, si cuando paré los demás no me pasaron el relevo, como quieren que diga lo que una persona me hace sentir si cuando lo hice lo pisotearon, cuando desgaste todo el amor que tenia en una carrera sin premio, cuando ahora se elogia tener sexo pero no compartir amor ¿voy a confiar en este panorama? Y lo más triste, es la impotencia que recorre mis venas, porque me gustaría sentir, me gustaría verme en...

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